Samuel Urrabieta Vierge, al igual que su hermano Daniel y su hermana Lola, nació en Getafe, en 1853. La arrolladora influencia artística del padre, y la misma inclinación que sus hermanos por el dibujo, hizo que Samuel Urrabieta tuviera decidida su vocación; desde niño se vio rodeado de buriles, piedras calizas, plumas litográficas, lápices y pinceles; y grabados, muchos grabados. Aunque la sombra y el ascendiente del padre era enorme, su trayectoria artística, cuajada de obras realmente magníficas, se vio empequeñecida o apagada por el faro luminoso que suponía la obra de su hermano Daniel, y, sobre todo, por su prematura muerte.

Cromolitografía de Samuel Urrabieta. Alrededor de 1880. Para la Imp. Firmin Didor.

Parecía destinado a ser un obrero gráfico, a ilustrar láminas casi industriales y a ser, simplemente, el hermano y ayudante del gran Vierge. El destino querría darle una oportunidad durante la enfermedad de Daniel, siendo el Urrabieta titular en la plantilla de Le Monde Illustré, la publicación de referencia en Francia, durante el ‘periodo de oscuridad’ de Daniel a consecuencia de un ictus en el verano de 1881, el mismo día que París tributaba un homenaje público a Víctor Hugo, la estrella más rutilante del firmamente literario francés unido a tinta y letra a la familia de los Urrabieta Vierge.

Primer grabado de Samuel Urrabieta publicado por Le Monde Illustré
Los pobres en París.

Samuel Urrabieta Vierge (1853-1886) fue el segundo hijo de Vicente Urrabita y Juana Vierge; ilustrador y grabador, al igual que su hermano Daniel, y aunque consiguió una cierta fama y un cierto prestigio, siempre estuvo por detrás del hermano mayor, a juicio de los críticos de la época. Era mucho el genio de Vierge para que hubiera dos iguales, ni siquiera con los mismos o parecidos genes; malditas musas… Entre los temas de sus grabados habría que destacar el de la pobreza. Su primer grabado para Le Monde Illustré ilustra el reparto de comida a los indigentes por un convento de monjes. La estampa inferior también retrata la situación de los pobres en un albergue o comedor social. La caridad cristiana era el mismo fenómeno que la solidaridad actual.

Grandes maniobras. Embarque de caballos

Samuel llegó a París, con toda la familia, poco antes de la guerra franco alemana de 1870. Estudió cromolitografía con Racinet. Montó un pequeño taller que trabajaba para la casa Firmin Didor y Compañía. Su nombre figura en ediciones como le Dix-huitième siècle, Iconografía de la Virgen, Historia del disfraz, El Arte de la policromía y otras.

Procesión en Zaragoza.

También ayudó a su hermano Daniel en la ilustración de una de las obras capitales de la ilustración gala: La Historia de Francia, de Michelet. La cromolitografía era una técnica que se había desarrollado desde los años 40 del siglo XIX para adornar el grabado con colores vivos intentando conseguir el efecto de la pintura. El término deriva del griego Cromo (color), Lito (piedra) y gráfico (dibujo).

Vista de la Catedral de Santiago. Le Monde Illustré
Vista de Oporto. A doble página. Le Monde Illustré

Durante su corta vida ilustró gran número de obras, novelas, libros de divulgación científica, con corrección pero sin demasiado encanto. No llegaba, según los críticos de la época, al genio y al nivel artístico de su hermano. Sin embargo la serie de grabados que reproducimos no dejan nada que desear de otros grandes del grabado y la ilustración del siglo XIX. No es, valga la perogrullada, Daniel [Urrabieta] Vierge pero es un gran Samuel Urrabieta Vierge

Otoño en Recoletos (Madrid). La Ilustración Española y Americana

Tras haber adquirido a una gran destreza se propuso dejar el diseño industrial y la cromolitografía para dedicarse solo a la ilustración artística. Al igual que su padre y su hermano colaboró con las revistas ilustradas más prestigiosas de España y Francia,

Tarde en el Retiro de Madrid. La Ilustración Española y Americana

Entre sus últimos proyectos estaba el encargo de ilustrar el Lazarillo de Torme. Las páginas que preparaba para esa obra hubieran sido una gran revelación. Sin embargo, el destino se interpuso en su camino. A los pocos meses el autor falleció dejando en lo que podría haber sido El Lazarillo ilustrado por Samuel Urrabieta.

Estudio del escultor Etienne Leroux. Último grabado de Samuel Urrabieta publicado de forma póstuma por Le Monde Illustré

Le Monde Illustre publicó, de forma póstuma, uno de sus últimos dibujos. El grabado representaba el estudio del escultor Etienne Leroux en el momento en que monsieur Renan posaba para su busto. Samuel tenía muchas ganas de ver publicado este dibujo, aunque desgraciadamente el destino no ha quiso que tuviera esa satisfacción.

El proceso de la Mano Negra, Castigo infligido a los delatores

Tras haber estado alejado una temporada de la redacción de Le Monde Illustré debido a una enfermedad, decidió regresar a Getafe, cerca de su madre, donde el pensaba recobrar la salud. Desde que se quedó viuda en 1879, Juana Vierge alternaba temporadas en Getafe —suponemos que con su hija Dolores— y en París con sus dos hijos varones. Un viaje que acabaría de forma trágica.

Portada de Le Monde Illustré. Grabado de Samuel Urrabieta. 1885, un año antes de su muerte.

Samuel Urrabieta Vierge falleció el 11 de marzo de en Madrid, herido de gravedad en un accidente de tren ocurrido el día anterior. Hemos tenido que especular, sin tener confirmación, con el accidente de tren al que se refiere la necrológica de Le Monde Illustré de forma ambigua. Los accidentes ferroviarios eran algo habitual por esos años, contándose solo en España más de quince o veinte accidentes al año. Sin embargo ese día 10 de marzo no hubo ningún percance o suceso ferroviario por leve que fuera en España, según hemos comprobado, y menos con víctimas mortales. Pero sí lo hubo fuera de España. Se trata de la llamada ‘Catástrofe de Montecarlo’, aunque nuestra búsqueda alberga la duda y una leve decepción al no poder confirmarlo. La lista de víctimas mortales y heridos de aquella tragedia no recoge el nombre de Samuel Urrabieta, algo que podría ser normal en el desconcierto y el caos generado. El accidente ferroviario, que se muestra de forma gráfica en el grabado publicado en La Ilustración Española y Americana del día 30 de marzo se produjo entre Montecarlo y Roquebrune. ¿Es posible que hubiera otro accidente de tren entre París y España el mismo día? Creemos que no, pero el destino de los convoyes —uno a Niza y otro a Ventimiglia, tampoco ayuda. ¿Es posible que tomara el tren en Montecarlos después de una breve estancia? Así podría cuadrar el rompecabezas al que nos hemos sometido.

La catástrofe de Montecarlo. La Ilustración Española y Americana

El 10 de marzo de 1886, al final de la tarde, luego de una desafortunada competencia de circunstancias desconocidas —salvo la locura de los ‘ingenieros’ conductores—, se lanzaron dos trenes cara a cara en una sola vía a un kilómetro de Montecarlo. El tren mixto que se dirigía a a Ventimiglia —el primer municipio italiano— se empotró con el tren mixto núm. 502, en el que suponemos que viajaba Samuel Urrabieta. No hemos encontrado otro accidente de ferrocarril con muertos ese día. Bajo la atenta mirada de numerosos testigos impotentes para evitar la catástrofe anticipada, los trenes inevitablemente se precipitaron el uno hacia el otro. La colisión fue espantosa. Las locomotoras y varios vagones fueron literalmente aplastados como un acordeón; los hierros se retorcieron y las maderas se astillaron como lanzas mortales, varios carros saltaron el parapeto y cayeron a la playa, unos treinta metros más abajo. Ante los ojos perplejos de los testigos se contabilizaron, al menos, 3 muertos y numerosos heridos entre graves y leves. Piense el lector en lo cicateras y mezquinas que son las autoridades en el recuento de víctimas humanas para quitar hierro a las grandes hecatombes .

Samuel Urrabieta tenía 33 años. Era un joven robusto, feliz, ambicioso y lleno de sueños. Según una breve nota de ‘La Época’ del jueves 11 de marzo de 1886, estaba condecorado con la Gran Cruz de Isabel la Católica. Su cadáver fue enterrado en el cementerio del Este de Madrid.

Calle Amor de Dios de Madrid. Embajada alemana. Grabado de Samuel Urrabieta a partir de un boceto de Dolores Urrabieta

Dolores Urrabieta Vierge

Es la gran desconocida de la saga Urrabieta-Vierge. Nació, al igual que sus dos hermanos, en Getafe, quizás en 1854 o 1855. Sus padres la llamaron Dolores en honor de su abuela paterna. No hemos logrado conocer su fecha exacta de nacimiento ni la de su muerte. Hemos obtenido referencias, y así lo apuntan las notas necrológicas de su padre, que por la década de los 80 del siglo XIX ya destacaba como pintora; no hemos encontrado ningún cuadro firmado por ella. También tenemos constancia de su trabajo como traductora francés-español.

Bicentenario de Calderon de la Barca. Grabado de Samuel Urrabieta según un boceto de su hermana Dolores

En las publicaciones de la época solo aparece como autora de bocetos y croquis de las ilustraciones que publicaban otros, una especie de corresponsal gráfico que nutría con datos gráficos más o menos reales los grandes acontecimientos de otros países que merecían el hueco de un grabado.

Dolores Urrabieta jerció como corresponsal en España de Le Monde Illustré enviando numerosos bocetos y apuntes entre 1881 y 1886 que luego eran transformados en grabados por su hermano Samuel y por otros dibujantes como Atalaya o Reichman como ‘Los efectos del ciclón de Madrid’, ‘El Palacio Real’ o ‘El asesinato del Arzobispo de Madrid por Galeote’. El trabajo de los artistas que enviaban bocetos o croquis era, en cierta forma, penoso; siendo los autores del apunte, de algunos detalles y de la composición general, dependían de la visión del artista final; al menos Le Monde Illustré reconocía su aportación citando a los autores de los croquis o bocetos. Era algo habitual en las publicaciones gráficas de la época; Dolores Urrabieta enviababa bosquejos para lucimiento de su hermano Samuel y de otros artistas. El propio Samuel Urrabieta Vierge también colaboró con su hermano mayor esbozando los grabados que luego se publicaban con la firma de Vierge.

Funerales de Alfonso XII. Grabado de Atalaya, según croquis de Dolores Urrabieta

La etapa de Dolores Urrabieta como ‘corresponsal’ de Le Monde Illustré estuvo ligada al periodo en el que Samuel Urrabieta tuvo un mayor protagonismo en el periódico francés debido al ‘apagón’ que sufrió Daniel Vierge tras paralizarse la mitad derecha de su cuerpo, incluida la mano que trasladaba la luz de su cerebro al papel.

Lamentablemente para la familia, Samuel Urrabieta también enfermó en 1885, interrumpiendo su colaboración en Le monde. El viaje hasta Getafe se fustró por culpa del accidente de tren que daba al traste con su trayectoria vital y artística.

En 1919, Dolores Urrabieta publicó la versión española del libro ‘Lecciones de francés al uso de los españoles’, según el método de Louis Weill (Edit. Delagrave, París, 1919].

NOTAS E IMÁGENES

IMAGEN SUPERIOR. Publicada en Le Monde Illustre. 27 de marzo de 1886 junto a una nota necrológica. Retrato según una fotografía de M. Alviach (Madrid).
LA ÉPOCA. Página 2. Jueves 11 de marzo de 1876

CROMOLITOGRAFÍA. Grabado de Samuel Urrabieta. Década de 1880. Para la Imprenta de Firmin Didor.
PRIMER GRABADO. El director de Le Monde Illustré, Charles Iriarte, no tuvo duda; publicó por primera vez un grabado de Samuel Vierge el 26 de junio de 1880. Inscripción a pie de página: París. Distribución cuotidina de alimentos por los Capuchinos del convento de la calle de la Salud a los indigentes del barrio. Todas las ilustraciones de Le Monde Illustré se reproducen gracias a https://gallica.bnf.fr/, la biblioteca digital de la BnF.
LOS POBRES EN PARÍS. Inscripción: Horno de la Sociedad Filantrópica de la calle Sèvres. Le Monde Illustré. 13 de mayo de 1882.
GRANDES MANIOBRAS. Embarque de caballos durante la noche. Le MOnde Illustré. 9 de septiembre de 1882.
PROCESIÓN. La Nativité à Saragosse. Colección Jacquet. Gallica.bnf.fr
VISTA DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO. Le Monde Illustré 15 de agosto de 1880.
VISTA DE OPORTO Y DEL PUENTE MARIA PIA. Doble página de Le Monde Illustré del 4 de febrero de 1882. Después de uno de sus viajes. «El puente de hierro, una vieja villa en medio de una adorable naturaleza, sedujeron a nuestro artista».
LAS TARDES DEL RETIRO. Dibujo de Samuel Urrabieta. La Ilustración Española y Americana. 8 de mayo de 1883.
OTOÑO EN RECOLETOS. La Ilustración Española y Americana. 15 de octubre de 1883
LA MANO NEGRA. Castigo infligido por los afiliados a la Mano Negra a los delatatores. Cuerpo descubierto por la Guardia Civil en el camino de Arcos, Villamartín, Jerez. Sucesos ocurridos en Jerez. Proceso contra ‘La mano negra’. Le Monde Illustré. 7 de julio de 1883.
PORTADA DE LE MONDE ILLUSTRÉ. Número dedicado exclusivamente a Víctor Hugo. 30 de mayo de 1885. Portada a cargo de Vicente Urrabieta. En 1881, la hemiplejía dejó muda la mano derecha de su hermano Daniel. Inscripción: La cámara mortuoria de Víctor Hugo, el 24 de mayo, a las 10 de la mañana. El gran escritor francés falleció el 22 de mayo de ese año.
LA CATÁSTROFE DE MONTECARLO. Aspecto del lugar del siniestro el día 11 de marzo de 1886. Grabado publicado en La Ilustración Española y Americana el 30 de marzo de 1886.
MADRID. LA CALLE AMOR DE DIOS y la embajada alemana en la tarde del 4 de septiembre. Le Monde Illustré 19 de septiembre de 1885. Dibujo de Samuel Urrabieta a partir del boceto de Dolores Urrabieta.
BICENTENARIO DE CALDERÓN DE LA BARCA. Grabado de Samuel Urrabieta con croquis o boceto de Dolores Urrabieta en distintas escenas y retrato del autor, según un retrato de la Biblioteca de Madrid. Los atributos de la cavalcade historique del 27 de mayo (de 1881): 1.- Carroza de Juana la Loca, 2.- Carro de armas, 3.- Los vinos de España. 4.- Carro de herreros, 5.- La Marina, 6.- Cuba y Puerto Rico, 7.- España coronando a Calderon.
FUNERALES DE ALFONSO XII. Llegada del cortejo a Madrid desde El Pardo por la puerta de La Florida. Grabado de Atalaya, según el boceto de Dolores Urrabieta.