La opinión pública local asiste a la disputa entre los distintos sectores del «socialismo» getafense en plena confección del ranquin o lista electoral. Asumido que Pedro Castro quiere agotar hasta el fondo del vaso de su historia política, como un vino manchego gran reserva, sus barones se aprestan a la batalla final por una herencia, digamos, difícil. Lo feo del asunto, para esos mismo «señores», es la fe de ZP en la igualdad de género, la equidistancia.

En resumen, la filosofía del diseño pesoísta «obliga» a alternar una cremallera de género. El primero, macho; el número dos, hembra; el tres, macho (pero menos que el uno); y así hasta rematar los números de relleno, de aquellos que sólo aspiran a figurar aunque sea veintiséis o veintisiete de la lista electoral del PSOE de Getafe.

La prensa local más cercana a Pedro Castro (que también la hay) asegura que Santos, Lucas y Sacristán se pelean por el número tres. El dos está destinado a una mujer. Y no está mal, ni bien, creemos, es un sistema (¿el menos malo?), una manera ordenada, otra forma de hacer las cosas. En todo caso, las socialistas son tan listas, o más que los hombres. Habrá que ver, si llegan a mandar, qué tal andan de honradez y de principios. ¿O será más de lo mismo?.. más Neira, más García, más Trébol, más Astron, más …

Pero bueno, vamos a la lista… ( o tonta)

1.- Castro Vázquez
1.- Castro Vázquez
2.- xxxxx xxxxxx
3.- David Lucas
3.- Santos Vázquez
3.- Vázquez Sacristan
4.- xxxxx xxxxxx
5.- Santos Vázquez
5.- David Lucas
5.- Vázquez Sacristan
6.- xxxxx xxxxxx
7.- Vázquez Sacristán
7.- David Lucas
7.- Santos Vázquez
8.- xxxxx xxxxx
……………………………….

Hagan ustedes las combinaciones que puedan. Imagínense a las mujeres; Cristina, Carmen, Sara, etc… Perfecto. Pero, ¿no hemos olvidado a alguien? Detrás de la candidata número ocho quedan sólo dos puestos «machos» con probabilidades de resultar electos. El nueve y el once. El trece, número de mal augurio, puede que ni salga…

Fernando Tena, uno de los leales, tendrá que ceder seguramente el paso al hijo del alcalde, David Castro Valero, que podría deambular, a pesar de ello, con un nueve a la espalda, como ariete huérfano, pobre heredero, políticamente hablando, de padre errático.

Hasta sería posible que alguno de los Vázquez, o los «franciscos», deje hueco (entre los siete primeros) al otro de los Castros. O un «david» a otro «david» ¿Es posible? Santos Vázquez, número nueve de la lista, concejal de Urbanismo y segundo teniente de alcalde, … ja, ja, ja… David Lucas, número siete de la lista, primer teniente de alcalde y responsable de Hacienda, Patrimonio… ja, ja, ja… Vázquez Sacristán, número tres, cuarto teniente de alcalde y concejal de cultura.. ¿de qué..? ja, ja, ja.

La otra posibilidad, sería, tampoco está mal vista por los socialistas, un cambio de sexo. Veamos. El mayor problema para estos machotes que luchan por el sillón de Su Excelencia es, simplemente y llanamente, el sexo con el que vinieron al mundo. Y aquí sí que no importa el tamaño. Es sencillamente lo que los separa del número dos, la pinga… Habría que analizarlo despacio, tranquilamente. Sin alterarse; es una posibilidad, cada día más aceptada socialmente. No se trata de salir del armario. No… ¡Ser prácticos ediles!

Olvidándonos, en esta pequeña travesura, de la opinión de sus respectivas señoras (al fin y al cabo los políticos son así, se olvidan de las promesas fácilmente), y pensando que en realidad el mayor problema para estos duros políticos socialistas estriba en la imagen que tendrían que vender de ellos mismo a sus hijos, más o menos pequeños, más o menos inocentes, o incluso, más fácil, si no tuvieran aún descendencia. Imaginemos; número dos, primer teniente de alcalde y responsable de urbanismo la señora Francisca S. Vázquez (vaya cruz, así suena peor…); o la señora Manuela Vázquez (¿mejoraría la cultura?), Francisca D. Lucas (¿Será respetada la edil de seguridad, o se mofarían a hurtadillas los policías locales de su jefe transexual, … o, posiblemente, al que mejor le vendría, la señora (?) Castro Valero, más conocida anteriormente como el heredero, responsable de la Industria y el Comercio. Qué lastima…. el destino que le espera; pero suena bien.

Los hijos y esposas de estas imaginarias, figuradas e hipotéticas señoras deberían entender, como hace Zapatero, día tras día, con buen humor, que debido a la política se han convertido tranquilamente en hijos normales y parejas, cónyuges oiga, del mismo sexo. Mucho ZP, mucho talante; Pero de dos, señor, uy perdón, señora. De dos iguales. Que no es lo mismo.

———————————–
Getafe Capital del Sur

La ilustración de este artículo, «Fandango», es obra del magistral ilustrador mejicano José Guadalupe Posada 1852-1913). Este artista que utilizó como nadie en su época los recursos de la prensa popular escrita fue un crítico feroz con el poder corrupto. Se especializó en dibujos de calaveras; murió pobre y su esqueleto acabó en una fosa común. Cosas del destino.