Getafe, Leganés, Parla, Alcobendas o San Sebastián de los Reyes son municipios gobernados por ediles socialistas que han desarrollado Consorcios Urbanísticos conjuntamente con la Comunidad de Madrid. En los últimos meses los sistemas de gestión urbanística que permite la ley están siendo objeto de un fuerte debate. Expropiación, Cooperación o Compensación. No sólo en Getafe. En Parla saltan chispas; en Alcobendas y San Sebastián de los Reyes se adjudican parcelas a empresas de Getafe (así se nota menos); en Parla a empresas propiedad del Gerente del Consorcio Getafe Norte o a empresas en las que participa o ha participado el gerente del Consorcio de Valdelasfuentes de Alcobendas. En resumen un gran embrollo o trama, reparto (nunca mejor dicho y valga la redundancia) en función de los partidos, amiguismo en las adjudicaciones, ventanilla de recaudación, financiación irregular, subastas contrarias a la ley, denuncias de dinero negro, en fin… un lío de millones. Y la vivienda, en ese mismo lío.

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A finales del pasado 2003, el Consorcio Urbanístico Parla Este adjudicaba una parcela de viviendas a una Unión Temporal de dos Empresas (UTE) del gerente del Consorcio Getafe Norte, Pedro Gómez Blázquez. Es posiblemente legal. Pero también es una vergüenza. No parece ni ético, ni moral ni lógico que el gerente de una entidad pública constituída por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid se puede beneficiar, además de cobrar un importante salario, de las adjudicaciones y jugando con ventaja aunque sea en el cortijo vecino de Parla.
El Consorcio Parla Este adjudicó a la UTE de empresas de Pedro Gómez, Sistemas Técnicos para el Desarrollo Urbano y Burgoespacio 2000 (esta última en la que participan otros socios de empresas inmobiliarias de Getafe), 50 viviendas de VPP.

Pedro Gómez Blázquez, protegido de Pedro Castro y del que fuera concejal de urbanismo Jesús Neira que le propuso, sigue siendo en la actualidad gerente del Consorcio Urbanístico Getafe Norte, aunque desde hace tres o cuatro años viene «adquiriendo» y participando sociedades inmobiliarias que se dedican a lo mismo que personalmente gestiona desde la institución pública. El capital social de las empresas que participa o de las que es dueño supera los seis millones de euros. Cualquiera puede acceder a estos datos a través del registro mercantil (Burgoespacio 2000 SA; Cantinas Madrileñas, SL; Casa Palacio Atocha 34, SA; Casa 152 SL; Casa 162, SL; Fiste, SL; Pradorey, SA; Lares de Santa María, SA; Hostelería y Alimentación Madrileña, SA; Servicios Técnicos para el Desarrollo de Programas Urbanos, SA).

La facilidad con la que ha participado esas sociedades millonarias hace pensar en el buen salario que ha cobrado como gestor de Consorcios públicos y en lo bien que lo hace en sus empresas. Pero es mucho capital social.

La realidad del Consorcio Getafe Norte es otra. Un barrio con realojos importantes a costa del resto de vecinos que ven cómo su nuevo barrio se inunda de focos de droga, paro y marginalidad. Y ahí siguen. O que se lo pregunten a los vecinos de los realojados y verán los políticos hipócritas aquello de la reinserción. Pura mentira electoral.

La gestión de Pedro Gómez en el Consorcio es discutida por los propietarios de suelo que no quisieron firmar el acuerdo expropiatorio que se planteó en su día y que tras años ganaron el pleito en los tribunales que les confirmó un justiprecio de 8.000 pesetas más los intereses. Bueno, no era su dinero. Sin embargo, el cénit de su gestión fue la subasta de los terrenos de la «plaza de toros» (en principio dotacionales) para la construcción de 200 viviendas.

Incumpliendo claramente la ley, que prohíbe claramente las subastas de suelo, el Consorcio adjudicó los terrenos «poniendo» la repercusión de la edificabilidad en más de 140.000 euros por vivienda. Las viviendas se venden hoy por el «asombroso precio» desde 180.000 euros (un dormitorio) hasta …¿420.000? los cuatro dormitorios. Muy bonito. Y eso que no pudo, a pesar suyo, adjudicarle las dos parcelas a su antiguo jefe, el exconcejal de urbanismo Jesús Neira que tuvo el descaro y la osadía de presentarse al concurso y además «presionar» para llevárselo. Crudo se lo puso el anterior Consejero de Urbanismo.

Parla Este

Este consorcio, uno de los más recientes, está salpicado de escándalos. Hace poco un empresario presentaba una querella contra el Alcalde porque presuntamente éste le había exigido el pago de los autobuses de las manifestaciones pro-hospital a cambio de adjudicaciones. El juez ha considerado imposible los hechos dado que el empresario no se presentó a los concursos del Consorcio ni se dedica a ese negocio.

El que fuera alcalde de Leganés, Fernando Abad, ahora metido también en el mundo inmobiliario ha criticado a través de la competencia de AGECOVIi, AEGC, la subasta de Parcelas en Parla en contra de la Ley al igual que ya hiciera el Consorcio Getafe Norte.

El penúltimo escándalo es la denuncia por socios cooperativistas contra la empresa de Mariano Alonso, Grupo de Promoción y Gestión del Sur, que está cobrando 30.000 euros a cada uno de los 178 socios cooperativistas en concepto de una parte indivisa de los 100 m² de local comercial que tiene la promoción. En resumen, ha batido el récord, ganándole al mismísimo Jesús Neira.
El Ayuntamiento de Parla, en el último Pleno, ha decidido remitir la información a la Comunidad para que «investiguen» los hechos. IU de Parla quería más «sangre». La coalición verdirroja pretendía que el Consorcio parleño retirase la adjudicación a «Progesur». Parece que los de IU andan a «navajazos» o, más bien, ladrillazos, en casi todos los municipios. Cuando no hay poder,… no hay ladrillo.

Sin embargo, lo que quizás no ha salido a la luz pública es que este señor, Mariano Alonso (viejo conocido de aquí y que tiene su sede junto a la Catedral de la Magdalena en Getafe) tiene otra adjudicación del Consorcio Parla Este a nombre de la empresa AMD Coordinación Inmobiliaria; otras 170 viviendas. Eso sí es «controlar políticamente»: 348 viviendas de una tacada en el último concurso, que sepamos.
Lo inaudito de estas adjudicaciones es que el tal Mariano Alonso (Luis Mariano) ha sido socio (¿puede que aún lo sea?) del gerente del Consorcio Urbanístico Valdelasfuentes y apoderado de la Empresa Municipal de la Vivienda de Alcobendas, Fernando Menéndez Hernández. Ambos coincidieron como administradores en el año 1992 en la empresa Madrid Gestión, junto a José Barbero Segovia y Alberto Garrido Gersol.

Además de la empresa de Pedro Gómez, el Consorcio de Parla Este, gestionado por Luis Valdés González-Roldán, ha adjudicado 48 VPP a Madrid Gestión (actualmente Alberto Garrido es el administrador único, aunque no socio único).

Otra adjudicación curiosa por las relaciones o por el punto de fuga son las 84 viviendas a Pinar de Santa Eugenia Sociedad Cooperativa (han venido de lejos los cooperativistas de Santa Eugenia: hasta Parla). Pero la explicación es sencilla. El gerente viene de otro barrio.

Luis Valdés, el gerente del Consorcio Parla Este, es igualmente gerente del Consorcio Urbanístico Canteras (Rivas Vaciamadrid) y Consorcio Urbanístico Camino Bajo, también de Rivas (Ese es terreno de Fausto, sin doble sentido). En las últimas adjudicaciones de estos dos Consorcios del otro lado de la Comunidad de Madrid, AMD Coordinación Inmobiliaria SA (de Mariano Alonso) vuelve a «mojar» con 30 viviendas unifamiliares de VPP (¿pero se pueden hacer –por el costo- chalés protegidos?). Increíble.
Valdelasfuentes
El otro socio de Alberto Garrido y Mariano Alonso en Madrid Gestión SA allá por el año 92 era José Barbero. Este es socio y Consejero Delegado de Construcciones Tulima, SA en la que figura el gerente del Consorcio Urbanístico Valdelasfuentes, Fernando Menéndez, como apoderado, -aunque la sociedad no presenta ante el Registro Mercantil cuentas desde el año 91 y tiene un capital social de 507.254 euros; en esta última sociedad también figuran como accionistas Adolfo Pastor Alonso y Jesús Martínez Atienza Candenas; éste último socio a su vez de la sociedad Geprom, SA (en la que también figura como apoderado y director gerente el, ahora gerente del Consorcio Urbanístico Valdelasfuentes y apoderado de la Empresa Municipal de la Vivienda de Alcobendas, Menéndez) Esta última sociedad aparece igualmente como que no ha presentado cuentas en el Registro desde el año 1989. La sociedad tiene un capital social de 300.506 euros. Un mal gerente. ¿verdad? Así lo indica la legislación mercantil cuando habla de la diligencia de los gestores.

La última tendencia del Consorcio Valdelasfuentes es adjudicar, al igual que hacen el resto de Consorcios, a empresas de otras zonas. Sobre todo para confundir. Sin embargo, son evidentes las adjudicaciones a Construcciones García (trama de exconcejales socialistas de Getafe) o a la empresa Alcalá 120, promotora que le vendió el famoso chalé de Boadilla a Rafael Simancas con el que ha ganado más de 300.000 euros según las últimas tasaciones. Una suerte tener amigos. En San Sebastián de los Reyes…

Puerta abierta a la Esperanza

En resumen, un auténtico lío de millones y adjudicaciones políticas, dinero negro y dudas razonables sobre la presunta honorabilidad de los gerentes de este sistema de gestión. Hay quien sigue trabajando en este sector, no por méritos, sino por cupo político. No vamos a afirmar que se trate de ilegalidades, pero sí de inmoralidad manifiesta; de trama política, de exclusión de las cualidades objetivas… Lo importante es la «lealtad política y económica».
A punto ha estado la Comunidad de Madrid en caer en el engaño de la propuesta del Alcalde de Getafe para utilizar el Consorcio Getafe Norte como herramienta para los nuevos barrios. Seguiríamos engordando a un listo, o a más de uno.

Sin embargo es posible que venga otro gerente, acompañado de sus fieles del PSOE, de IU o del PP de la zona tal; en aquella otra, tendrán un hueco los que por los servicios prestados en esta zona les sea concedida la posibilidad de mangonear en el tema de la vivienda madrileña. Todo un sistema inconcebible.

No debería seguir este camino la Presidenta Regional, Esperanza Aguirre. Con el tiempo podría parecerse a todos los anteriores. Y dudaríamos de la honestidad y la honradez de su política, de momento virgen en corruptelas y chanchullos. Es el momento de distanciarse de las prácticas que se vienen dando. Es el momento de demostrar que no toda la política está manchada por el color del dinero.

La «hoja de ruta» de Simancas

Rafael Simancas visitó Getafe a finales de enero para apoyar a Pedro Castro en sus intenciones de reinstaurar la «ventanilla urbanística» de los Consorcios y amilanar a los librepensadores; incluso se permitió «avisos para navegantes» y sutiles amenazas a los que no piensan como él. Este joven político es, contradictoriamente, de la vieja escuela, de los socialistas equivocadamente convencidos (lo mío es mío y lo tuyo de los dos), de la más rancia línea «guerrista» en la que se «advierte» al contrario que no piensa como él («el que se mueve no sale en la foto»). ¡Qué pensará de su compañero Pedro Castro!, que se ha movido y se sigue moviendo más que una «blade-blade» (peonza de alta eficiencia de moda entre los niños). Castro, también fue «guerrista», pero hace mucho: que se lo pregunten a Acosta. Nosotros seguiremos pensando diferente; a lo mejor, no mucho pero distinto. Eso enriquece la biodiversidad. Y así lo seguiremos expresando.
Vino el jefe de la FSM con ese «digno propósito» de apoyar los Consorcios y en su «hoja de ruta» tenía previsto, una visita al Bercial. Simancas pretendió durante la campaña electoral desarrollar 50.000 viviendas en la Comunidad a través de Agecovi (asociación de empresas). Y no sabía o no quería saber que eso es prevaricación, que ni él, aunque hubiera gobernado, podría adjudicar previamente las viviendas de los Consorcios porque sería un delito. Salvo que sigamos como hasta ahora…
Pero, alguien se dio cuenta a tiempo de que El Bercial se desarrolla por el sistema de Junta de Compensación; entonces cambiaron las indicaciones de la «hoja de ruta» y visitaron el barrio de Getafe Norte. Un bonito barrio desarrollado a través de Consorcio que se entregó hace ya más de seis años. Pero nadie le explicó a Simancas las artimañas del Consorcio, ni la última subasta que incrementó el precio de la vivienda a niveles astronómicos, ni la habilidad de su gerente para hacerse un «hueco», ni la experiencia de los ediles socialistas en el mundo del capitalismo (la tierra para el que la recalifica), ni las cantidades que se pidieron a los promotores y que cobraron algunos de sus compañeros, (y con factura; ahora no se lleva eso, ahora lo que «mola» es el negro). Parece que Simancas se entera menos que Castro. O no se quiere enterar. Porque ha salido bastante en la prensa. Y si tiene dudas que nos pregunte.