Rebuscando por el archivo fotográfico personal he encontrado esta magnífica maternidad perruna. A pesar de su cara, no es tan fiera como parece la perra madre.  El año que viene, a poco que nos dejemos llevar por el pesimismo y por la información de los medios de comunicación,  tiene peor semblante. Un año de canes, según parece. Sin embargo, alegrémonos y vivamos. Feliz 2012.