La palabrita del título, puesta de moda por los excesos de la publiciad televisiva, no debe aplicarse en este caso al personaje de la ilustración. No; es más, ha sido él mismo el que nos ha calificado de esa manera, dejando en evidencia, con una sonrisita impropia del carácter público de este hombre, nuestro nivel de información sobre sus actividades empresariaales; un duro donde los haya.

No hemos dicho mentira; aunque si es posible que hayamos cometido un error, una inexactitud provocada por los cambios que se vienen urdiendo desde hace meses en el entramado de empresas del los exconcejales socialistas de Getafe.

Antonio Alonso, el que fuera primer teniente de alcalde, delegado de urbanismo, auténtico «káiser» de la política local durante muchos años, recayó, finalizada su condición de edil, con Jesús Neira en los negocios urbanísticos que tienen lugar en Getafe con el permiso de Su Excelencia y de los Servicios Técnicos que colocara el mismo ex edil de urbanismo.

Antonio Alonso, un auténtico peso fuerte del socialismo local, ha deteriorado durante los dos últimos años su imagen pública de manera innecesaria. Si te juntas con ese acabas pareciendo, diciendo u oliendo lo mismo; a oscuro y húmedo.

Antonio Alonso nos ha rectificado, a cuenta de una nota breve en periódico local «Vivir en Getafe», y nos ha dicho que él no tiene nada que ver con la actuación urbanística de El Rosón. Que desde hace tres meses no es accionista de la sociedad que creara Jesús Neira al poco de dejar de ser concejal de urbanismo, la famosa Astron. Algo sí sabíamos de sus diferencias y del proceso de divorcio aunque las evidencias no lo ratificaban. Parece que sus visitas a la calle Ricardo de la Vega constituyen tan sólo un pequeño rescoldo de la relación mientras se liquidan los importes de la separación.

Antonio Alonso Herrero y Jesús Neira Salaza se han separado. Los últimos disgustos públicos, las tormentosas relaciones de la trama empresarial con Hacienda y la forma de seguir llevando «el cotarro urbanístico, el famoso bacalao, por parte del «rubio» han precipitado la escisión. Seguro que Alonso ganará prestigio; aunque sea, igualmente, un conseguidor. Pero serio, sin chabacanerías ni altanerías, sin arrastrapanzas; con estilo.

Hombre actualizado.