Margarita Nájera ha reaccionado a la noticia publicada por un diario madrileño [elbuzon.es] en la que se relaciona a la ex alcaldesa de Calviá con el concurso convocado por el Ayuntamiento de Getafe para realizar una campaña de publicidad sobre la política de vivienda del gobierno municipal. Y lo ha hecho de la peor manera posible. Mintiendo. Mala política, en fin; saben queridos (o no) y anónimos lectores que antes se pilla a una mentirosa que a una coja. Que no lo es. Ni manca.

Esta señora, ya se conoce de sobra, ejerce de ex alcaldesa del municipio mallorquín y es, aún, miembro del Comité Federal del PSOE, además de asesora de Cristina Narbona y de alcaldes socialistas en apuros; «Nájera lamentó, -según publica el Diario de Mallorca,- que se la utilice para ´pegarle´ por cualquier cosa». Según explicó, participó con una de las empresas que no salió elegida en el concurso convocado por el ayuntamiento».

La pobre es una mártir del socialismo isleño y, a este paso, del nacional; qué sensación acuciante de estar siendo perseguida por fuerzas incontrolables para `pegarle´por cualquier cosa. Ese es uno de los síntomas de un trastorno de la personalidad que, agravado, deriva, más tarde o temprano en delirios de grandeza y paranoia. Muy propio de personajes orgullosos, egocéntricos y desconfiados.

O estúpidos. Quizás pensaba Margarita que no leemos la prensa mallorquina, que la falacia para justificar su proceder, su engaños al periódico y a los vecinos que administró, quedaría en eso. En nada. En una declaración de honor. Pero no. Internet es terrible. Si dices una tontería, o una falsedad, en el otro extremo del mundo, la trola aparece aquí.

Nosotros sabíamos que era falso. Pero no pudimos evitar la necesidad de descartar una minúscula duda que nos surgía en fondo, muy, muy en el fondo, de la información que habíamos ofrecido. Por eso resulta imprescindible desenmascarar la falsedad.

El concurso al que Pedro Castro ha destinado la respetable cantidad de 360.000 euros, se adjudicó a la empresa Contrapunto [relacionada con Nájera]. Al menos reconoce que se presentó al concurso. Algo es algo, señora. Además de la ganadora, se presentaron otras dos empresas; Stampa publicidad, ligada al periódico El Buzón (evidentemente sin relación con Margarita Nájera), y una empresa de Madrid, ACH, titular además de la oferta más barata.

Por un momento, al leer las declaraciones de la ínclita Margarita al Diario de Mallorca, estuvimos a punto de pensar que la decisión del Ayuntamiento, y el informe técnico realizado, eran honestos; una resolución motivada exclusivamente por motivos de comunicación. Pero ese impulso súbito, esa milésima de segundo de duda se disipó al llamar a la empresa con la que según Nájera se había presentado. ACH, Asesores Consejero de las Relaciones Públicas, se ha declarado ajena a la ex alcaldesa de Calviá, al tira y afloja de la adjudicación, y a posible influencias de poder en Getafe. Incluso desconocían que se había adjudicado a la oferta más cara.

¿Porqué Margarita miente de forma tan evidente? ¿Por vergüenza? ¿Por miedo a perder la gratificación? Inexplicable; su presencia en el concurso había sido justificada por el propio concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Getafe. Casi todo el mundo en Getafe sabe, -a fuerza de hacernos viejos-, incluidos todos los miembros del gobierno municipal que son y han sido, la afición y el hábito del primer edil por esa práctica.

Pedro Castro «mentiritas», utiliza su mendacidad a conciencia, como herramienta personal para su populismo de mercadillo, la mayoría de las veces usada como «jabón piadoso» en la chepa del tropel de partisanos y aduladores, pero que no duda en arrojar como «arma política», quebrando la confianza de propios y extraños, cambiando la realidad y sorteando las vicisitudes de la vida pública, cayendo casi siempre de pie como un gato equilibrista y chaquetero, en un terreno cada vez más pequeño, cercenado a lo largo de los años por la constumbre de echar embustes. A duras penas le quedan dos palmos de reino y, aún así, llama de consejera y asesora a una novata en el arte de mentir. ¡Ay, Niccolò, qué torpeza la de estos aprendices!

¿Es que un ex político no puede ganarse la vida?, preguntaba el responsable de urbanismo, Santos Vázquez, reconociendo la presencia de Margarita en el Concurso y justificando su relación con la empresa adjudicataria.

– Pues sí señor; de forma honrada, sin tráfico de influencias, sin que la arbitrariedad y el amiguismo nos cueste más caro a los ciudadanos; sin mentiras. Sin que el equipo local tenga que resignarse a la goleada de los que vienen de fuera con la etiqueta de genios o divos. Ni aguantarnos. Ni callarnos.