Fidel Alonso Plaza, histórico líder sindical y empresario, falleció en Getafe el pasado 23 de agosto de 2026 a los 81 años. Nació en Getafe el 1 de abril de 1945 cuando los niños no venían de París sino de un país roto, severo e inmerso en la zozobra. Hacía seis años que había acabado una cruenta guerra civil dando paso a los siguientes años llamados de los “cuellos anchos» por la holgura que daba el hambre a las camisas de las clases populares. En Getafe, continuaban las consecuencias de la Guerra Civil, incluyendo el uso de hospitales militares de prisioneros y fosas en la carretera de Toledo donde se registraron fusilamientos hasta ese año; también existía una red clandestina del PCE. En su caso, siendo un chaval, la situación económica de la familia le empujó al trabajo precoz en algunos de los talleres metalúrgicos que pululaban en Getafe al rebufo de la gran industria aeronáutica del municipio.

Fidel Alonso interviniendo durante un mitin en CASA
En 1969, o quizás en 1970, con veinticinco años, entró en Construcciones Aeronáuticas SA como mecánico montador. Al poco tiempo, como buen disidente con el sistema, empezó a moverse en por los círculos sindicales y a destacar como defensor de los derechos de los trabajadores en una época en la que implicarse y reclamar mejoras laborales y políticas acarreaba la etiqueta de peligrosidad, la represión, el despido (varias veces), las comparecencias ante el Tribunal de Orden Público en el Palacio de las Salesas y la cárcel.
Tardó poco en integrarse en los movimientos de resistencia obrera clandestina entrando en contacto con militantes de las Juventudes Comunistas y del PCE. A partir del momento en que Fidel Alonso compagina las tareas sindicales con su pertenencia al PCE, se convierte en un objetivo destacado de la represión de la dictadura y de los albores de la transición.
Una de las primeras actuaciones como activista sindical fue la reivindicación y la elaboración de las plataformas para un convenio colectivo en CASA que exigía mejoras salariales, ampliación de las vacaciones y una reducción en la edad de jubilación. Su intuición e inteligencia social le llevaron al liderazgo de estas movilizaciones siendo elegido enlace sindical lo que le permitió sentarse directamente a negociar con la dirección de la empresa, un terreno donde se encontraba como pez en el agua. Su implicación se fortaleció tras la muerte de Pedro Patiño durante la huelga general de la construcción que tuvo lugar en septiembre de 1971 convirtiéndose en una de las figuras centrales de los convenios colectivos —reclamando entre otras cuestiones la readmisión de los despedidos— consolidándose como una de las figuras destacadas de las históricas huelgas del sector del metal en el sur de Madrid. Entre sus metas se encontraba la unidad sindical y la convergencia con los movimientos ciudadanos. De hecho, se producen las primeras manifestaciones en las que confluían los sindicatos, asociaciones y ciudadanos en general.

Imagen coloreada con IA. Fidel Alonso en un mitin en CASA
El 9 de enero de 1976, enfrascado en las movilizaciones del sector del metal que se produjeron durante ese mes, agentes de la policía le detuvieron de manera preventiva en su domicilio al igual que pasó con otros representantes sindicales de la rama del metal. Tras su arresto, permaneció un tiempo, no sabemos si días o semanas, recluido en la cárcel de Carabanchel a la espera de comparecer ante el Tribunal de Orden Público debido a su militancia en el PCE y CCOO.

Imagen (coloreada) de Fidel Alonso en su despacho de CCOO
Un año y poco después, el 27 de abril de 1977, se legalizó a Comisiones Obreras gracias a la Ley reguladora del Derecho de Asociación Sindical de 1 de abril de 1977. Era el primer sindicado legalizado; luego, al día siguientes, sería la UGT, y después la USO y la CNT. Aunque ya lideraba la organización desde 1976, Fidel Alonso resultó elegido secretario general de CCOO de Madrid en el primer congreso del sindicato celebrado los días 13 y 14 de mayo de 1978.
En 1979, Fidel Alonso publicó junto a Francisco García Salve (1930-2016) el libro “Dos voces de clase obrera” publicado por Grafiper, un taller de imprenta y artes gráficas que venía funcionando desde 1964 y que, posteriormente, fue adquirido por el grupo Editorial Corona del Sur (Málaga).
Su militancia en el PCE le llevó en las primeras elecciones municipales celebradas en abril de 1979 a figurar como número dos, detrás de Ramón Tamames, en la candidatura del Partido Comunista al Ayuntamiento de Madrid. Fue elegido concejal siendo designado presidente de la Junta Municipal de Moratalaz-Vicálvaro. cargos que abandonó en octubre de ese mismo año alegando su imposibilidad de dedicarse a los temas municipales por las responsabilidades sindicales contraídas con anterioridad.

Fidel Alonso Plaza (Museo de Getafe).

Noticia de Cisneros.
En octubre de 1981, durante el segundo congreso de CCOO de Madrid, Fidel Alonso resultó reelegido secretario general, cargo que ejerció hasta 1984 cuando optó por no presentarse al cargo de secretario general por la dedicación que le requería el cargo de secretario de Relaciones Internacionales del nuevo Partido de los Pueblos de España. Además, la división interna en CCOO entre radicales y moderados le llevó a perder posiciones en el sindicato. El PSOE estaba capitalizando la moderación en determinadas capas sociales. Esa tesis indujo a plantear dentro del PCE y de CCOO, como conclusión, un cambio de estrategia hacia el comedimiento político. Fidel Alonso bailaba en el alambre en tiempos revueltos.

Fotografía publicada por Cisneros con IA
Esos movimientos políticos y estratégicos previos a las elecciones generales consiguieron a la postre que la trayectoria de Fidel Alonso como militante del PCE se truncara a finales de julio de 1982 cuando fue expulsado fulminantemente por su participación en la realización y convocatoria del acto celebrado en Getafe el 14 de julio.
El mitin en cuestión, organizado por el Movimiento de Recuperación del PCE, tuvo lugar ese día en el cine Palacio y en él intervinieron, además de Fidel Alonso y otros, Joan Ramos, secretario del Partido Comunista de Cataluña, una escisión del PSUC. Este mitin, según los responsables locales y provinciales del PCE, se organizó con el único objetivo de hacer campaña contra el PCE y de su línea programática.

Fidel Alonso, coloreado, detrás de Jesús Prieto con Santiago Carrillo y Nicolás Redondo.
La agrupación del PCE de CASA (Construcciones Aeronáuticas) rechazó la propuesta de la expulsión del Partido Comunista de Fidel Alonso y Rafael Torres Serrano, (Blaki), por 17 votos en contra, 7 a favor de la expulsión y 3 abstenciones Para llevar a cabo las expulsiones sería necesario la disolución de la agrupación de CASA, a la cual pertenecían ambos. En la asamblea de la agrupación de CASA hubo momentos de tensión. Uno de los intervinientes, a favor de la expulsión, fue el concejal del Ayuntamiento de Getafe Adolfo Gilaberte, quien realizó un discurso muy censurado y criticado entre murmullos de desaprobación. En círculos próximos a los expedientados —hay que tener presente que Fidel Alonso era secretario general de CC.OO. de la provincia de Madrid y Rafael Torres, secretario local de la misma central sindical—, se tenía la absoluta certeza de que ambos serían definitivamente expulsados del partido, en base a la participación en el citado acto como excusa, aunque en realidad fuera debida a la actitud contestataria de estos sindicalistas.
El contenido de aquel acto fue considerado por el comité provincial alineado con las tesis eurocomunistas de Santiago Carrillo —que propugnaba distanciarse de la Unión Soviética—, como actividad fraccional. Luis Cabo, miembro del llamado sector prosoviético, afirmó en su día que hubo 38 expulsiones, 35 de las cuales correspondían a militantes de Getafe. Alonso se mantuvo fiel a la ortodoxia marxista-leninista clásica alineada con el Kremlin haciendo frente a las reformas aperturistas de Carrillo. Alonso empezó a escribir artículos de análisis sobre la OTAN y sobre política internacional en medios de la izquierda comunista más ortodoxa como Nuevo Rumbo.
Después de ser purgado de la dirección del PCE, Fidel Alonso apareció en Madrid junto a Ignacio Gallego en el Congreso de Unidad de los Comunistas, celebrado en Madrid los días 13,14 y 15 de enero de 1984, que dio paso al Partido Comunista de los Pueblos de España junto a organizaciones como el Partit dels Comunistes de Catalunya, el Partido Comunista de España Unificado, el Movimiento para la Recuperación del PCE, el Movimiento para la Reconstrucción y Unificación del PCE, las Células Comunistas y diversos militantes procedentes del PCE. A raíz de la expulsión y de los movimientos para crear una nueva formación política de tendencia prosoviética, el semanario Cambio 16 (en su número 584 de 7 de febrero de 1983) le dedicó la portada y un dossier completo titulado »Fidel Alonso, el nuevo hombre de Moscú».
En marzo de 1984, el periódico local Vivir en Getafe, que yo dirigía, le entrevistó con la ayuda inestimable de Emilio García Gómez, a la sazón subdirector de la publicación, dedicándole la portada y dos páginas interiores. Fidel Alonso —que era el responsable de Política Internacional del PCPE) se explayó contra el PCE, contra el gobierno de Felipe González, contra el movimiento cooperativista de Getafe, contra Sebastián Carro (el auténtico jefe de la oposición y promotor del periódico Acción Getafense) al que catalogó de cínico por apoyar la huelga general, habló bien de Chernenko, «el heredero de Lenín», de Enrique Líster, etcétera. La reacción de Sebastián Carro, siempre alerta, no se hizo esperar. Ese mismo mes, sacaba a Fidel Alonso en portada, bajo el epígrafe “El hombre de Moscú se acerca al PSOE”, le devolvía el calificativo: «El cinismo de Fidel Alonso» haciendo un repaso a la publicación de Vivir en Getafe. En el último párrafo cerraba el debate: «Que el lector juzgue. El señor Alonso un día dice una cosa y al otro todo lo contrario, depende quién le pregunte». En ese número, Alonso reconocía que Acción Getafense no era el periódico de Alianza Popular, sino de Sebastián Carro, reconocimiento que de alguna manera agradó al incombustible político conservador. «A mí me gusta Acción Getafense —dijo Fidel Alonso—, juega un papel importante en la crítica municipal». Carro también reprodujo uno de los párrafos del periódico Vivir en Getafe del que yo era director en aquel momento (desde agosto de 1983 a Julio de 1984): «Yo creo que Vivir en Getafe puede jugar un papel importante como prensa progresista y democrática». Carro era el alma de Acción Getafense y de la oposición al gobierno municipal de Getafe. El boletín del PSOE local, Vivir en Getafe, si fue algo durante un tiempo, lo fue durante un pequeño periodo gracias al trabajo de una redacción independiente, incluso del propio PSOE, que miraba a los temas más escabrosos de Getafe, como las irregularidades en la Comisaría de Policía, las torturas, y las irregularidades en las cooperativas de viviendas del Sector 3, de los extratipos de la izquierda a la financiación de campamentos paramilitares de la Falange… De boletín de partido a periódico y, de nuevo, boletín de partido.

Fidel Alonso durante la entrevista realizada por Vivir en Getafe (marzo de 1984).
El subdirector de Vivir en Getafe. Emilio García, le preguntaba durante la entrevista:
—¿Tenéis parado el reloj? —en referencia al posible desfase entre la ideología y el momento actual.
—No. Ni el de muñeca ni nuestras ideas. Seguimos creyendo en la necesidad de hacer la revolución y que la transformación de la sociedad es imprescindible para solucionar los problemas de España y del mundo
En 1992, el panorama geopolítico cambió drásticamente con la disolución de la URSS y del bloque de países del este de Europa. Fidel Alonso se quedaba sin su principal referente político. Ese mismo año, un exagente del KGB filtró los llamados “papeles Gorbachov” o “los archivos secretos de Moscú” en los que se relacionaban los “submarinos” del PCUS en España. Entre los señalados como interlocutores y responsables comunistas españoles que recibieron dinero del Partido Comunista de la URSS figuraban Ignacio Gallego y Fidel Alonso, fundadores del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Se sospechaba que la Unión Soviética financiaba a los comunistas españoles desde mucho antes, aunque no existían recibos que pudieran acreditarlo.
En 1992, en plena descomposición de la URSS, fue el periódico monárquico ABC el que se hizo eco de las revelaciones de un excoronel del KGB, Mijail Lubimov, sobre la supuesta entrega de tres millones de dólares al PCE por parte del PCUS desde 1983. De una lectura más detenida se desprendía que tales pagos habían sido abonados a las «fuerzas sanas» –léase el sector prosoviético- y a los militantes del PCE que se oponían al eurocomunismo.
El nombre de Fidel Alonso, ex-secretario general de CCOO de Madrid, aparecía en los archivos de Mijaíl Gorbachov como el segundo de los responsables comunistas en España que recibieron dinero del Partido Comunista de la URSS. Según la documentación filtrada, Fidel Alonso recibió 150.000 dólares, más de 15 millones de pesetas. Esa cantidad no estaba computada a cargo de la partida destinada a las “fuerzas sanas”, según el excoronel Lubimov —encargado de repartir fondos soviéticos a distintos partidos comunistas de Europa desde Londres antes de la caída de la URSS. La comisión de parlamentarios rusos había descubierto anteriormente en los archivos del PCUS otras anotaciones por valor de 3.350.000 dólares, lo que supone más de 330 millones de pesetas, a favor de las «fuerzas puras» del interior del Partido Comunista de España. Entre los nombres citados por las autoridades rusas estaban Ignacio Gallego, Julio Anguita, Gerardo Iglesias, V. Cueto, Ramón Serradel y Justiniano Martínez. En la misma documentación se afirmaba que entre 1986 y 1988 se suministraron gratis al PCPE 1.384 toneladas de papel de imprenta para la edición del periódico Nuevo Rumbo. Además, y por orden del Comité Central del PCUS, se establecían tratados con empresas controladas por los partidos comunistas, incluidos el español, con el fin de obtener beneficios adicionales.
En la misma información del ABC, Fidel Alonso manifestó que le resultaba «absolutamente extraño de que su nombre apareciera en el archivo del expresidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, como receptor de 150.000 dólares». También reconoció que viajó en varias ocasiones a la URSS como integrante de diversas delegaciones políticas. En la entrevista publicada en Vivir en Getafe, el propio Fidel reconoció, no solo que había leído a Maiakovski, sino que durante sus visitas a Moscú había asistido a la representación de algunas de sus obras.

Palacio de la Zarzuela.11 de abril de 1983. Archivos Estatales. Documentos del CDMH
En 1994, las autoridades de la nueva Federación Rusa remitieron a la Fiscalía del Estado en España la documentación oficial incautada en la sede del PCUS. En esos recibos se detallaban los pagos a varios líderes del sector prosoviético español para financiar la creación de un nuevo partido comunista ortodoxo y sus respectivas estructuras sindicales. De acuerdo con la documentación enviada por la Fiscalía rusa, el dinero le fue entregado en metálico dividiéndose en tres plazos a lo largo del año 1983: el 20 de abril, el 8 de junio y el 26 de agosto.
Fidel Alonso e Ignacio Gallego utilizaron estos fondos del bloque soviético para articular la oposición al PCE, financiar publicaciones, locales y finalmente fundar en 1984 el PCPE, una formación de estricta obediencia al Kremlin.
A finales de diciembre de 1994, el asunto llegó al Congreso de los Diputados. Sin embargo, el entonces fiscal general del Estado, Carlos Granados, dictaminó que no había indicios de delito por dos razones. En 1983, en España, no existía el delito de financiación ilegal de partidos políticos (que no se tipificó de forma estricta en el año 2015). Además, los presuntos delitos fiscales o de contrabando de divisas asociados a recibir esos dólares en metálico ya habían prescrito para cuando los documentos llegaron a España en 1994. El caso penal fue archivado.
Por lo tanto, aunque la investigación de la Fiscalía confirmó documentalmente que el entorno prosoviético de Fidel Alonso y el PCPE se sostuvo con dinero de la URSS, el caso fue archivado penalmente sin condenas. Posteriormente se conoció que la Internacional Comunista financió con dinero contante y sonante al PCE, un partido pobre en comparación con sus correligionarios franceses e italianos, desde 1948.

A finales de la intensa década de los ochenta del siglo pasado, sin demasiadas perspectivas políticas, Fidel Alonso se replanteó el futuro. Para cenar con el diablo no necesitaba una cuchara larga, una expresión popular antigua, incluso medieval, posiblemente el título de una parábola traducida del inglés, y que singularmente aparece en el Mercader de Venecia, de Shakespeare. Fidel Alonso contaba con la experiencia, la cautela, la astucia y la experiencia para mantener las distancias cuando trataba con personas de dudosa catadura para no salir perjudicado. A lo mejor, desde la dialéctica y la ideología marxista podía competir con éxito con el mismo diablo representado por el sistema capitalista.
La experiencia de otros camaradas en el sector inmobiliario como Críspulo Nieto —impulsor del movimiento cooperativista del Sector 3 de Getafe junto a otros como Julián Serrano o Lorenzo Higuera (fundador de Espacio 2000 SA) le llevó a constituir el 21 de diciembre de 1989 la empresa Organización 2000 SA como gestora de cooperativas de viviendas y promotora inmobiliaria. Desde entonces ha levantado miles de viviendas protegidas y libres en Getafe, Fuenlabrada, Parla, Madrid, Móstoles, Alcalá de Henares, Arganda o San Sebastián de los Reyes. Hoy son sus hijos los que continúan con el legado empresarial que construyó con poderosos cimientos.
Desde la primera entrevista que mantuvimos en el año 1984, el contacto con Fidel Alonso siempre estuvo marcado por el respeto y la fluidez. Desde los primeros años de este siglo, tuve la fortuna de coincidir con Fidel Alonso en algunos desarrollos urbanísticos, en agrupaciones empresariales como la Junta de Compensación de El Bercial y en numerosos encuentros a solas para considerar determinadas situaciones o problemas en las que no renunciaba a su espíritu indomable de disidente, a su inteligencia social y a la dialéctica hegeliana, marxista o, incluso, capitalista como forma de analizar el mundo. Descanse en paz.
FUENTES: CCOO, ABC (febrero de 1992), El País (julio de 1982), Cambio 16 (febrero de 1983), Vivir en Getafe (marzo de 1984), Acción Getafense (marzo de 1984), Museo de Getafe.
IMÁGENES: Archivo de CCOO, Fundación 1º de mayo, Vivir en Getafe (Marzo de 1984), Cisneros (diciembre de 1980), Cambio 16 (febrero de 1983).
VÍDEO: Entrevista a Lorenzo Higuera Torres y a Fidel Alonso Plaza, realizada en el año 2006 por el equipo que intervino en el trabajo de investigación llevado a cabo por el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Carlos III y el Ayuntamiento de Getafe en el ámbito del Programa de Identidad. Histórica. [Museo Virtual de Getafe]. Autor: Julio Antonio García Alcalá.

