Otra vez a vueltas con las mentiras que regala por doquier nuestro alcalde y que le han llevado (numerosas veces) allén de los mares. Para qué preguntar. No hay respuesta. Es «el milagro de C.. Getafe».

No queríamos decir Candeal, sino Castro, que así lo cree él. «El milagro de Castro«, una ciudad (imaginaria) en la que no existe el paro (ni el empleo basura), con un programa social de título «un animador en la calle» …. que quita policías, ¿verdad?, una ciudad en la que conviven pacíficamente las industrias( Metalinas, Siemens, John Deere, El Rosón, etc…), porque desaparecen para que sus «amigos» hagan pisos libres que los jóvenes de los que habla no pueden comprar, una ciudad en la que el pequeño comercio va bien gracias a su iniciativa (de facilitar la instalación de Alcampo, Carrefour e Hipercor) y que permite la comunicación entre todos los que se acercan a esa avenida comercial que «ha inventado» (¿será la calle Madrid?) y «se preguntan mutuamente por la familia o por los estudios del niño.. » Puro paraíso.

Getafe podría ser una ciudad limpia, con unos jardines cuidados (sin cacas de perros), organizada, sin obras en las calles, sin barreras arquitectónicas, sin tráfico, sin atascos, con aparcamientos disuasorios y de bicicletas, participativa (los presupuestos municipales los hace un concejal, -y su equipo-, y los «somete» a un consejo de barrio al que asisten diez o doce ciudadanos adoctrinados….), sin la necesidad de crear nuevos impuestos (ecotasa), … en fin, una larga retahíla de mentiras. Todo un falso milagro. Como los falsos profetas.

Y además se olvida el edil de los milagros que han «afectado» a la fortuna de sus más directos colaboradores durante años, exconcejales y aún «socialistas» de carné (de conducir marca alemana -audi, mercedes o bmw) y «refrigerador» lleno. Rápido y fulgurante enriquecimiento, amiguismo, … es el «clan de los mil millones» que publicó la revista Época hace dos años.
De cuántos milagros se ha olvidado este Castro, nuestro alcalde. Cuanto más mayor, más olvidadizo. Se le hace la boca «democracia» hablando de «hacer con los ciudadanos y no para los ciudadanos». Cuánto hará de eso, si alguna vez lo pensó, que lo dudamos. Se adivina claramente que allí, no le conocen. ¡Que no aprendan de él, que se lo queden! (sería desastroso para los pobres… ) Hasta podría gustarle la idea de quedarse por allá, …

La entrevista se hizo y se publicó recientemente con motivo del viaje de Pedro Castro a Paraguay para enseñar municipalismo a los futuros ediles e intendentes (alcaldes) de ese país.

Se podía leer en  actualidadlocal.blogspot.com/2005 09. En la actualidad, el enlace está roto; es una pena.