El patrimonio de los políticos, oculto o público, y su fiscalización por la ciudadanía y los medios de comunicación  es un tema siempre espinoso y, llegado el caso, hasta peligroso para los que urgan bajo las tapaderas de la corrupción, la información privilegiada el soborno, el cohecho y la prevaricación.

Hay políticos que, tras muchos años al frente de alguna institución y una buena gestión [de su patrimonio], hoy son simplemente ricos; otros, que igualmente permanecieron años y años, hasta decadas, y sólo pensaron en los suyo a costa de los presupuestos municipales o autonómicos,  hoy son multimillonarios; hay quien, apurado por las prisas debido a lo exiguo de las legislaturas para las que fueron elegidos, se han enriquecido de manera ridícula, atropellada y chapucera, como ladronzuelos de vodevill; aunque, tras el escándalo, se quedan con el dinero. También los hay, incluso, que siendo cargos electos, poseen una gran fortuna gracias a una herencia familiar o a unos negocios exitosos alejados de las adjudicaciones y los chanchullos, sin la necesidad imperiosa de esquilmar los recursos de todos,  aún teniéndolos al alcance de sus manos. Lo probable es que, además de ser los menos, sean demasiado escasos; pero los hay. 

Desde  el pasado año 2010, que lo aprobó el Consell de la Generalitat Valenciana, presionado por el rosario de casos de corrupción en esta Comunidad, y en el resto de España,  los cargos electos de esta región tienen la obligación de realizar la declaración de bienes que luego se publica en el Boletín Oficial de cada una de las Provincias. Ya era hora, aunque a estas alturas se nos han escapado un montón de chorizos, sin la posiblidad de castigarlos o, al menos, contrastar y certificar que los saldos millonarios de sus cuentas o la relación de inmuebles que aparecen en las notas del Registro de la Propiedad han sido adquiridos de manera lícita.

El alcalde de Calpe, César Sánchez,  mientras llega el curso político en septiembre, se ha ocupado de rebuscar en los cajones de su nuevo despacho y hacer pública la declaración de bienes de los ediles de la anterior legislatura mediante un edicto que se puede consultar [y descargar como pdf]; ediles que fueron y, que en algunos casos, siguen siendo. No nos atrevemos a valorar el gesto del nuevo alcalde al publicar los bienes de la anterior corporación. No es posible adivinar si se trata de un gesto de trasparencia algo tardía o, por el contrario,  una forma de «retratar» económicamente a algunos de sus actuales contrincantes, antiguos compañeros, incluso mentores políticos.

Tras la lectura del documento se nos ocurren varias apreciaciones.  Por una parte, la constatación de que, posiblemente, el edil más rico de España, o al menos uno de los más acomodados y pudientes, forma parte de la corporación calpina. Se trata de Pedro Jaime Fernández Crespo. En la anterior legislatura (2007-2011), Pedro Jaime resultó elegido concejal por las listas del PP y ejerció como adjunto a la alcaldía y, antes que el «concejal redero», como delegado de Deportes.

Tras la decisión del Partido Popular de no incluir su nombre en las listas electorales que presentó a los comicios del pasado mes de mayo, Pedro Jaime Fernández montó su propio partido, Gent de Calp, encabezó la candidatura y resultó elegido.  Lástima, para él, que el PP con sus diez concejales electos  más los dos conseguidos por la lista de Maria Antonia Avargues , «Calp Independientes-Verds», no ha necesitado a nadie más para formara un gobierno municipal fuerte con mayoría absoluta. Parecía una buena jugada. Sin embargo, Pedro Jaime se sienta ahora en el bando de la oposición. 

En su declaración de bienes, Pedro Jaime Fernández Crespo anotó 3.150.000 euros en propiedades inmobiliarias según  valor catastral y porcentaje de titularidad, otros bienes por valor de 197.000 euros y un pasivo (deudas, préstamos, hipotecas, etc.. de 635.000 euros. Hay que hacer constar que Pedro Jaime Fernández ha manifestado que las propiedades son fruto de una herencia. Si sumamos y restamos,  resulta un saldo positivo de 2.712.000 euros. Y ello, aplicando el valor catastral a los inmuebles;  si tenemos en cuenta el valor de mercado, o la valoración que realizaría Hacienda en caso de venta, podríamos hablar, sin ninguna duda, del doble de esa cifra. Pero para el ránking que iniciamos hoy, es, quizá, lo más objetivo.

Además de la declaración de bienes, Pedro Jaime es administrador de tres empresas. Este extremo es una de las lagunas de esas normas para intentar dar transparencia y generar confianza en los cargos públicos. Nadie pide o cree conveniente  exigir el nombre de las empresas administradas por los ediles y otros cargos electos, su porcentaje accionarial y el objeto social por si hubiera incompatibilidades. Las empresas administradas por Pedro Jaime Fernández son Fercres Calp SL (administrador único), Promociones Oltà-Mediterraneo, SL (con  Rafael Villaverde Santos) y Oltà Fercres, SL (con José Manuel Fernández Crespo). No se trata de dudar de la honorabilidad de nadie, pero además de honrada, la mujer del césar ha de parecerlo; y administrando una empresa inmobiliaria, promotora y constructora, ejerciendo como tal en la Costa Blanca,  refuerza las dudas que  la opinión pública pueda tener sobre la actividad de los políticos. 

Es seguro que existan algunos ediles o alcaldes,  todavía en sus cargos electos, más próspero o acadalados que  Pedro Jaime Fernández. Y seguramente los haya que, siendo realmente unos cresos, mantengan oculta su fortuna por causas, generalmente, inconfesables.

Si malo es ser edil y tener una empresa inmobiliaria, mucho peor es ser alcalde. Aunque ya  no nos sirve para incluirlo en nuestra lista «Fortuna Local» de los 100 concejales más ricos de España, el anterior alcalde de  Calpe por el nacionalista Bloc, Josep Joquim Tur i Ciscar, más conocido como Ximo Tur, declaró propiedades en bienes inmuebles por valor [catastral] y porcentaje de titularidad de 860.000 euros. Además en otros bienes declaró 76.200 euros y unas deudas o préstamos de 240.000 euros. Volvemos a sacar la calculadora y nos da un saldo neto de 696.000 euros. !Que no está mal, nada mal! Josep Joaquim, además de esos bienes, es secretario, no consejero, de dos empresas de Barcelona y administrador único de de otras cuatro domicilidas en la Comunidad Valenciana, una de ellas promotora inmobiliaria  y constructora. Y sin ponerse colorado.  Alcalde y promotor inmobiliaria. Bueno, vamos a ver… Las empresas de Tur i Ciscar no afloran en el Registro Mercantil si preguntamos por su nombre «valencianizado». Hay que poner José Joaquín Tur Ciscar. Y resultan las siguientes mercantiles: Litus Ama, SL, Quirities Gestión Administrativa, SL, Eurogia, SA y  Marina Baixa-Benidorm, SA. De la última, con el objeto social de la promoción inmobiliaria y la construcción, no hay asientos contables desde el año 2005. Eso, en un cargo público, alcalde, promotor inmobiliario y constructor, y gestor administrativo, está mal, muy mal, realmente mal, requetemuymal. En los últimos comicios locales, los de mayo pasado, los vecinos de Calpe le han mandado a freir espárragos. Y claro, a seguir con sus negocios, a la espera de otras legislaturas y mejor tiempo inmobiliariamente hablando.

La última consideración importante sobre la declaración de bienes de los ediles que fueron en la anterior legislatura, es lo declarado por el que fue durante doce años (1995-2007) alcalde de la localidad por el Partido Popular, hoy en la oposición, escindido del PP y al frenter de su partido particular junto a otros ex militantes  conservadores, la APPC (Alternativa Popular para Calpe). Hablamos de Francisco Javier Morató Vives, mentor político del actual alcalde hace años, hoy enfrentados política y personalmente. 

La declaración de Francisco Javier Morató no hay forma de calificarla; salvo de impresentable  e insultante para los vecinos. Debe más de lo que tiene. Pero no te asustes,  lector, que las cantidades son pequeñas. No tierne ninguna propiedad inmobiliarias; en cuanto a otros bienes declaró  31.312,31 euros. Sí, ha leído bien: Treinta y un mil trescientos doce con treinta y un euros.  También declaró unas deudas de 34.409,55. El pobrecito estaba, en ese preciso momento, en quiebra técnica. Sus ingresos, los oficiales del ayuntamiento calpino, en ese momento eran de 48.251,46 euros. Menos mal. Oficialmente él no tiene nada, pero alquien lo tendrá, ¿no?..

Francisco Javier Morató Vives está imputado por el juez de Denia en el conocido caso de la Basura de Calpe, con otras diez personas más entre concejales, familiares y funcionarios municipales por los presuntos delitos de cohecho, fraude, tráfico de influencias, revelación de secretos, información privillegiada y negociaciones prohibidas a funcionario público. El juez, las investigaciones policiales, incluso las  cintas grabadas y hechas públicas, hablan de  una cifra indefinida pero suficientemente indecente como para que dimitan. ¡Qué cara más dura! 

 
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En la ilustración superior, Pedro Jaime Fernández; sobre esta lineas, el mismo edil durante la capea con jóvenes de la localidad que tradicionalmente, mientras este fue responsable de Deportes, se organizaba tras la finalización del Campus de Tecnificación de Baloncesto del Calpe CB en colaboración con el ayuntamiento. Este año, tras su cese como Delegado de Deportes, la capea  también se celebró solo gracias a su impulso y a su gusto por los toros y vaquillas. El nuevo concejal de Deportes, Matías Torres, se estrenó en el Campus de Baloncesto de una manera un tanto exigua y pobretona. Ni siquiera una pequeña fiestecilla, una merienda, o, al menos, un refresco para los chicos; tan solo una copia impresa en tamaño DIA4 con el diploma de participación y cuatro o cinco mochilas como premio a los más destacados.