Sábado noche en Calpe. Y claro, juerga. Alcohol; mojitos, mojitos y «sex in the beach»; más mojitos, y cubalibres. Y luego coche. Un combinación nada recomendable como sabe todo el mundo. Si bebes no conduzcas. El conductor del «passat»,  incapaz de trazar la curva de la «Avinguda» de Valencia, voló sobre las conocidas escaleras del Solymar en dirección a la arena de la playa,  aterrizando, valga la redundancia, en  la terraza de la cafetería de la planta baja del hotel y supermercado destrozando la pérgolas, los maceteros y el mobiliario. Lo que parece temible es la factura por venir. La  noche de farras saldrá bastante cara; y no solo económicamente.