Propongamos un premio para el autor del diseño de esta rotonda ubicada en el  interior del polígono los Ángeles. Así las hacemos en Getafe; redondas.  Con un poco más, apenas un metro y medio, podrían haber ejecutado una rotonda elíptica, incluso la podrían haber desplazado esa misma distancia, y hubieran incluido la torre eléctrica en el perímetro interior, salvando  el riesgo, en primera instancia, de que una noche, gracias a la escasa iluminación de este ya céntrico polígono industrial, alguien se la lleve por delante. Y con el peligro evidente, además de aporrear el coche y la frente, de achicharrarse vivo. Así somos: las rotondas, redondas. 

Pero, sobre todo, colóquese la torre en el interior, por favor; y así, además de evitar posibles accidentes, esquivaremos en el futuro la necesidad de adornar la rotonda con una escultura o una fuente.