Ha fallecido Florencio Soto Butragueño. Se ha ido, como la última noche, abdicando de su trono de luz mediterránea, renunciando al dolor de una larga enfermedad, ausente de los estragos de la intermitente y fría lluvia castellana, armado sólo con la memoria de sus amigos… Él que fue conmigo, yo que fui con él,  juntos,  parte de un ejército de modestos, de intrépidos lisiados, sin más objetivo que enardecer una batalla efímera, pasar una tarde amable, acometer una empresa imposible; él, para mí, tendrá siempre esa imagen de persona pacífica, orgulloso de sus orígenes, exhibiendo sin pudor su flor roja, su trasiego de actividades, sus negocios, su ir y venir, su enorme humanidad. 

Cuando la tristeza nos invade con las noticias que provoca la parca, así, con ese golpe cruel e ineludible, nos asalta la necesidad de recordar, de pensar en el alma del que ya navega rumbo a la Estigia, de ayudarnos en tan tristísimos momento, en trances tan negros, acaso con un poco de música, un trago de «habana club» y  unos versos de Fernando Pessoa. En su memoria.

ABDICAÇÃO

Toma-me, ó noite eterna, nos teus braços
E chama-me teu filho.

Eu sou um rei
que voluntariamente abandonei
O meu trono de sonhos e cansaços.

Minha espada, pesada a braços lassos,
Em mão viris e calmas entreguei;
E meu cetro e coroa — eu os deixei
Na antecâmara, feitos em pedaços

Minha cota de malha, tão inútil,
Minhas esporas de um tinir tão fútil,
Deixei-as pela fria escadaria.

Despi a realeza, corpo e alma,
E regressei à noite antiga e calma
Como a paisagem ao morrer do dia.

FERNANDO PESSOA

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[RENUNCIA. Tómame, oh noche eterna, en tus brazos  / y llámame hijo. / Yo soy un rey  / que voluntariamente abandoné  / mi trono de sueños y cansancios. / Mi espada, pesada en brazos flojos,  / en manos viriles y descansadas entregué; / y mi cetro y corona -yo los dejé / en la antecámara, hechos pedazos.  / Mi cota de malla, tan inútil, / mis espuelas, de un tintineo tan fútil, / las dejé por la fría escalinata. / Desvestí la realeza, cuerpo y alma, / y regresé a la noche antigua y serena / como el paisaje al morir el día. ]

NOTA.- La base de la ilustración es una fotografía antigua que el propio Florencio Soto, aparece en brazos de su padre, aportó para el programa del Ayuntamiento de Getafe «Recuperando nuestra memoria».