El ingreso de Getafe en el «club de grandes ciudades», solicitado por el Pleno Municipal y aprobado por la Asamblea de la Comunidad de Madrid, supondrá en un futuro cercano numerosos cambios en el funcionamiento de la corporación getafense. Y no sólo en la organización del Ayuntamiento, que variará sustancialmente (claro eso nos costará dinero) sino en las relaciones que la entidad mantiene con sus vecinos y las posibles nuevas relaciones de estos últimos con la administración.

El régimen de «grandes ciudades» se recoge en la Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de medidas para la modernización del gobierno local, que aprobó el gobierno de José María Aznar en el año 2003. Se trata de una modificación con añadidos de la Ley Reguladora de Bases de Régimen Local, en adelante LRBRL, que tras veinte años de vigencia había empezado a evidenciar carencias en el sistema de gestión de la mayoría de los municipios, pero sobre todo en las grandes urbes en el que la población se había quedado “aislada” con respecto a sus regidores. La Ley establece el acceso automático a regirse por esta normativa para ciudades con más de 250.000 habitantes y capitales de provincia con población superior a 175.000.

Para otras capitales y municipios que superen los 75.000 habitantes (el caso de Getafe) la norma exigía que además lo aprobasen las correspondientes Asambleas Regionales o Autonómicas (Asamblea de la Comunidad de Madrid). Su aprobación no hace más establecer un punto de partida en el que aproximadamente seis meses se tendrá que adapta la estructura de ese “viejo mastodonte” que es el Ayuntamiento de Getafe. Se supone que el desarrollo y aplicación de la Ley en los municipios hará que la administración más «cercana» al vecino gane en eficacia, participación y transparencia. Sólo se supone, si los políticos quieren.

Uno de los inconvenientes que padecerán los vecinos para la incorporación a este «club de primera» es el coste de la transformación de las estructuras municipales; este ascenso de categoría lo pagaremos todos. Si los recursos económicos del Ayuntamiento de Getafe siempre han estado limitados en cuanto a la disposición de tesorería y, viviendo al día y, muchas veces, gracias al despilfarro del patrimonio municipal que proviene de las cesiones urbanísticas, qué será del desembolso que se tendrá que realizar en los próximos meses. La adaptación a la Ley de Grandes Ciudades nos costará un ojo de la cara y, seguro, parte del otro. Más impuestos o mejor utilización de los recursos. Si tuviéramos que apostar, ya estaríamos temblando.

Modernización

La norma pretende dar respuesta a distintas necesidades de los municipios que han venido reclamando un régimen jurídico que agilice la gestión de esas anquilosadas estructuras en que se han convertido los Ayuntamientos y a ofrecer posibilidades a estas ciudades fuera de la LRBRL y de sus criterios de uniformidad del ámbito local. Además de la necesidad de modernizar los municipios con una estructura más ágil y «empresarial», la Ley hace hincapié en dos asuntos que se remarcan desde todas las directrices europeas. Por una parte, se exige a las instituciones locales, volver la vista hacia los vecinos, y procurar que se renueve el espíritu de participación ciudadana extinguido en las grandes ciudades. Participación y proximidad son el objetivo de la organización del municipio en Distritos.

Del volumen de los recursos que se gestionen cerca de los vecinos dependerá que se suscite, de nuevo, el interés y la implicación de los mismos por la vida pública local. Más, incluso, que el obligatorio Reglamento de Participación Ciudadana; será, por cierto, la segunda o tercera versión de ese famoso reglamento que nunca funciona.

La otra directriz que se marca en el preámbulo como objetivo importante, sin regulación específica, es la necesaria utilización y acercamiento a los ciudadanos a las nuevas tecnologías de la información. Otra asignatura en la que el Ayuntamiento de Getafe está suspenso. Internet. La página web municipal, ayto-getafe.org, tiene una configuración antigua, basada sólo y exclusivamente en el «diseño gráfico» de las publicaciones en papel. Suspenso en accesibilidad; suspenso en documentación y servicios de archivo municipal; nulo, cero, en servicios on line (adquisición de entradas, cámaras web, retransmisión de actos y acontecimientos; suspenso, cero, en la tramitación burocrática digital; cero, en acercamiento del medio a los vecinos; suspenso….

El «nuevo» ayuntamiento tendrá que realizar un gran esfuerzo en atender a criterios de lógica digital y necesidades vecinales. Y ese esfuerzo será necesario complementarlo con importantes recursos económicos y humanos. Parte de los funcionarios y técnicos dedicados a la comunicación, a la atención al vecino y a los trámites administrativos habrá que reconvertirlos y formarlos en nuevas tecnologías para no seguir haciendo el ridículo en el concierto digital de las grandes ciudades.

Iniciativa Ciudadana

Entre los aspectos más llamativos, además de la organización por distritos, hay que citar la posibilidad que ofrece la Ley para la iniciativa ciudadana. Bastará conseguir las firmas de un diez por ciento de los vecinos que componen el censo electoral para «obligar» al Pleno municipal a debatir cualquier propuesta. En el caso de Getafe serán necesarias al menos 12.500 firmas para conseguir, al menos, que los políticos que nos representan tomen en consideración una propuesta concreta y la discutan. Otro cantar será que eso que quieren los vecinos, esa respetable cantidad de vecinos, se apruebe finalmente. Además del tema que se propone para su debate, y si procede, su votación, la norma permite llevar incorporada la propuesta de la consulta popular o referéndum, incluso, tras un posible fracaso en el debate plenario.

Otra asunto es que el Reglamento de Participación Ciudadana, que termine por aprobar sólo el gobierno local o acuerden los tres grupos políticos, lo permita. Es fácil relacionar la cantidad de temas que los vecinos puedan retomar bajo la iniciativa popular para que el Ayuntamiento los tenga en cuenta (Ecotasa, Vecinos de la Calle Béjar, Plataforma de Vecinos de Getafe Norte contra el ruido de la Plaza de Toros, Vecinos afectados por las vibraciones producidas por el enterramiento de la vía, Cooperativas afectadas por la expropiación, etc.

Hay que recordar que la última entrada masiva de firmas que se produjo en el Ayuntamiento de Getafe estuvo protagonizada por el patrocinador del Getafe Club de Fútbol y de Fernando Alonso, PSG, que presentó más de 26.000 firmas para que el Ayuntamiento no expropie a las Cooperativas que esta gestora representa en Los Molinos y Buenavista. Parece absurdo expropiar a una cooperativa para conceder esos terrenos a otra cooperativa distinta o a alguna promotora de las grandes, sin conexión ni raíces en la localidad. ¿Se atrevería el Ayuntamiento a convocar una consulta popular? ¿Respetaría la opinión de los vecinos, sin preguntar aquello de «OTAN, de entrada no» (cambiando, lógicamente, la alianza atlántica por el sistema de gestión urbanística que desee el alcalde? ¿Pondría a votación, igualmente los desarrollos en los que intervienen sus ex concejales como El Rosón o Perales del Río?

Cambios

  • El Pleno del Ayuntamiento es el gran «perjudicado». Pierde las funciones ejecutivas. Quedará como órgano de debate de las políticas locales (cada vez más temas regionales y nacionales, como viene sucediendo ya desde hace tiempo). Se dotará de su propio reglamento, que tendrá naturaleza de orgánico. Será el “centro” de control y fiscalización del resto de órganos municipales. El alcalde podrá delegar la presidencia en cualquier edil. Podrá delegar funciones resolutorias en las Comisiones.
  • La Junta de Gobierno Local sustituirá a la Comisión de Gobierno. Estará compuesta por el Alcalde y un número de concejales no superior a un tercio de los miembros del Pleno. Hasta un tercio de sus miembros, excluido el alcalde, pueden ser personas que no sean concejales, en el caso de Getafe 3. Se pretende una Junta dotada de amplias funciones ejecutivas (como si fuera el Consejo de Administración de una empresa privada). Es un órgano colegiado y sus deliberaciones son «secretas». Los vecinos no podrán conocer las razones que impulsan a nuestros gobernantes a tomar determinadas decisiones, aunque sí se especifica que los acuerdos son públicos (¡menos mal!).
  • El Alcalde constituye el principal órgano de dirección de la política, el gobierno y la administración. Ostentará la representación del Ayuntamiento y el «poder». Nombrará a la Junta de Gobierno Local y a los Teniente de Alcalde y a los presidentes de los distritos. Tendrá tratamiento de Excelencia. Y tendrá la jefatura de la Policía Municipal. Puede despedir, dando cuenta posterior al pleno, y disponer del patrimonio municipal, contrataciones y concesiones siempre que en el acto no supere el 10 por ciento de los recursos ordinarios del Presupuesto.
  • Los Tenientes de Alcalde sustituirán al alcalde, en caso de vacante, ausencia o enfermedad, por orden. Tendrán tratamiento de Ilustrísima. Podrán tener delegadas, al igual que el resto de ediles, funciones de la Junta de Gobierno Local.
  • Juntas de Distrito. La Ley obliga a «gestionar» la ciudad por Distritos con un edil al frente de cada uno de ellos ( La Junta de Distrito del Sector 3 aprobó...) como elementos de proximidad y participación. Será el Pleno el que decida sus órganos de gestión y su estructura (habrá que estar atento…) Cada Ayuntamiento establecer el porcentaje mínimo de sus recursos que deberá gestionarse por distritos.
  • Órganos Directivos. Son los Coordinadores generales de cada área o concejalía, los Directores generales, el titular del Órgano de apoyo a la Junta de Gobierno Local y al concejal-secretario, el titular de la Asesoría Jurídica, el Secretario General del Pleno, el Interventor , el titular del Órgano de Gestión Tributaria y los titulares de los Organismos Autónomos y la Entidades públicas empresariales.
  • El Consejo Social de la Ciudad (CSC) estará formado por representantes de organizaciones empresariales, sociales, sindicales y vecinales «más representativas» (¿Asociaciones o Federación?)¿Quién marcará los criterios de representatividad? Lo decidirá el Pleno. Se trata de un órgano consultivo especialmente en el campo del desarrollo local y la planificación estratégica urbana (economía y ordenación del territorio)
  • Órgano de Gestión Económica, Financiera y Presupuestaria.
  • Órgano de Gestión Tributaria . Podrá ejercer como propias las competencias que a la Administración Tributaria local le atribuye la legislación. Ejercerá la recaudación.
  • Intervención General del Municipio. Será el órgano responsable del control y de la fiscalización interna.
  • Órgano de Reclamaciones Económico Administrativas. Estará compuesto por un número impar de miembro con un mínimo de tres, designados… por el Pleno entre personas de reconocida competencia técnica. Se ocupará de la resolución de las reclamaciones sobre actos de gestión, liquidación, recaudación e inspección de tributos, dictámenes sobre las ordenanzas municipales y elaboración, en caso de ser requeridos, de estudios y
    propuestas en las materias citadas.
  • Comisión de Sugerencias y Reclamaciones (esta sí que va a tener trabajo en Getafe). Órgano formado por representantes de los grupos políticos que componen el Pleno, proporcionalmente a su representación. Su objetivo (difícil, será), la defensa de los derechos de los vecinos ante la administración. Quedará como simple órgano burocrático a efecto de emitir un informe anual sobre las quejas recibidas ¿Se pueden recomendar funcionarios aduladores o enchufados laborales para esta Comisión?…Un buen puesto para «comisarios políticos».
  • También se regula la Asesoría Jurídica.